Está bien si descartas la lactancia materna, no pasa nada

Muchas futuras primeras mamás dan por supuesto que van a amamantar a su bebé. Es normal que tengan una imagen idílica de la lactancia materna, dando pecho a su bebé recién nacido en un sillón de lactancia sonriéndose el uno al otro y creando un aurea de felicidad absoluta. Están ansiosas de que llegue ese momento.

Aquí, y aunque nuestra tienda se llama Sillón de Lactancia, queremos dejar algo claro. No juzgamos si un tipo de alimentación es mejor que la otra. Es sillón de lactancia, da igual que sea por lactancia materna que por fórmula. Porque, sinceramente, hay casos en los que la lactancia materna no es tan idílica como tú te lo habías imaginado. Ni tampoco como quizá te hayan contado.

De hecho, hay mamis que solo por la convicción moral que se han creado antes de que el bebé nazca son capaces de mantener la lactancia materna independientemente de si está siendo un proceso fácil o no. Si han dicho que lo iban a hacer, lo van a hacer.

Otra cosa que hay que tener en cuenta es que una pareja que opta por la lactancia materna en su primer bebé no tiene por qué elegir el mismo método de alimentación para los siguientes hijos. Simplemente hay parejas que sí, y hay parejas que no. Y no es mejor ni peor.

Muchas de las parejas que han tirado de lactancia materna para sus primeros bebés, que ya han visto lo que es, la parte más bonita y la parte menos bonita de la lactancia, se dan cuenta de que no tienen nada que demostrar, ni a sí mismos, ni por supuesto a los demás.

Una buena opción, es simplemente quitarte la presión de encima con el segundo bebé. Puedes ver si todo funciona correctamente y de manera cómoda, y si no, plantearte pasar a la fórmula. O pasar a la fórmula desde un principio, puedes usar un sacaleches o seguir con la lactancia materna, aunque no te sea del todo cómodo si esas son tus convicciones.

En general, muchas de las madres creen que la imagen idílica de acunar a un recién nacido en sus brazos, sentados en un sillón de lactancia, alimentando a su pequeño y sonriéndose mutuamente solo pueda pasar si amamantas a tu bebé. Y no. Pasa exactamente igual si lo alimentas con tu propia leche en un biberón, o si lo alimentas directamente con fórmula.

sillón de lactancia

El embarazo ya supone demasiadas presiones físicas y psicológicas. Intenta no presionarte en exceso por amamantar a tu bebé o no. Puedes caer incluso en la ansiedad por quererlo todo y todo perfecto solo porque es así como te lo habías imaginado.

Tomarse un descanso es más que necesario. Además, sea como sea la alimentación de tu bebé lo importante es que crezca con salud. Recuerda que ser mamá es mucho mucho mucho más que la lactancia materna. Además, piensa que si alimentas a tu bebé con biberón (ya sea con tu leche o con fórmula, más personas pueden ayudarte en esta tarea).

Elijas la opción que elijas, a los dos años y medio nadie va a saberlo. Afortunadamente no llevamos una etiqueta en la frente que nos diferencia a los de lactancia materna y a los de biberón. Y estarán jugando juntos en el parque, corriendo y riendo por igual.

La lactancia materna es realmente maravillosa. Y desde aquí invitamos a todas las mamás a intentarlo. Pero si por alguna razón no puedes o no quieres amamantar, está bien. Tanto tú como tu bebé estaréis bien. Se trata de encontrar lo que funciona mejor para tu familia. Para algunos es exclusivamente amamantar, para otros es una mezcla de lactancia materna y alimentación con fórmula, para otros es solo extracción de leche y para otros, alimentación exclusiva con fórmula. Encuentra lo que mejor te funciona, ignora las críticas y disfruta de tu bebé. Porque realmente crecen muy rápido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *