5 cosas importantes al buscar tu sillón de lactancia

 

Un buen sillón de lactancia es una de las compras más importantes que harás a la hora de preparar la llegada de tu nuevo bebé.

Y también puede ser una de las decisiones que más quebraderos de cabeza te den. ¿Un sillón o un balancín? Un sillón de líneas modernas y cómodo o algo más tradicional. Un montón de estilos varían en precio y en características. ¿Necesitas ayuda para ordenar esas opciones y encontrar el mejor sillón de lactancia para ti? Sigue leyendo

Vamos a darte 5 pautas. Si puedes responder “sí” todas, tu sillón de lactancia ha pasado la prueba.

5 cosas importantes al buscar tu sillón de lactancia.

¿Es cómodo?

Si piensas que pasar la mitad de la noche alimentando a un bebé inquieto es un desafío, intenta hacerlo en una silla incómoda.

Aunque la comodidad puede parecer un punto demasiado obvio para mencionarlo, te sorprendería saber cuántas futuras madres sacrifican la comodidad y la practicidad por el estilo.

Te guste o no, tú y tu sillón de lactancia vais a conoceros a fondo los próximos meses, así que asegúrate de elegir una silla en la que puedas estar tranquila y a gusto.

¿Puedes levantarte con comodidad?

Un sillón de lactancia blandito y acogedor es imprescindible, existen los sillones demasiado blandos. Un buen sillón de lactancia debe ofrecerte suficiente apoyo para permitirte levantarte con facilidad sin despertar a tu pequeño durmiente. Si la superficie de la silla es demasiado blanda, o si la silla es demasiado grande, puede ser difícil levantarte sin despertar al bebé que acaba de pasar la última media hora balanceándose para dormir.

Otro tema que debes tener en cuenta es que un sillón reclinable puede estar muy bien, pero debe ser fácil de manipular con un brazo solo o incluso mejor si es con un botón, porque ten en cuenta que prácticamente nunca tendrás los dos brazos libres.

¿Puedes dar el pecho cómodamente en él?

La lactancia puede ser un asunto complicado, por lo que es importante elegir una silla para amamantar que haga que la experiencia sea lo más cómoda posible tanto para ti y como para bebé.

Primero, busca un sillón de lactancia con brazos anchos y acolchados. Los bebés pesan. Si quieres seguir sintiendo tus brazos a los 10 minutos de estar dando el pecho, necesitarás un poco de acolchado. Este tipo de brazos también ayuda a colocar mejor al bebé, lo que garantiza un acople de la boca perfecto y fácil de mantener.

Los reposapiés son otra característica práctica, especialmente si tus piernas no son especialmente largas. Elevar los pies quita la presión de la espalda y permite que las que tenemos piernas cortas se sienten más profundamente en el sillón.

Importante, ten en cuenta que quieres elegir una tela resistente a las manchas y fácil de limpiar para cuando las cosas se ensucien. La microfibra suele ser una buena opción, y no te puedes equivocar con el cuero o similares al cuero que pueden limpiarse fácilmente. Proteger tu compra con un tratamiento especial resistente a las manchas es otra gran opción de prolongar la vida de su tapizado. Este proceso es más efectivo cuando se hace en la fábrica, pero también puedes hacerlo en casa.

¿Es seguro?

Las mecedoras e incluso los sillones pueden llegar a pellizcar los deditos de los pies, o los pequeños deditos de tu bebé cuando empiece gatear. Sin olvidar que también se pueden escalar. Para evitar accidentes, elija un sillón de lactancia antes que una mecedora, preferiblemente uno con algún tipo de mecanismo de bloqueo para evitar que se balancee cuando no esté en uso y asegúrate también de que todos los engranajes están tapados y fuera del alcance de los pequeños.

Los sillones reclinables también pueden suponer un riesgo para los niños pequeños, especialmente los que funcionan mediante cambios de peso corporal. Si te has enamorado de uno de estos sillones, elige uno que tenga la palanca o el botón de elevar a mano (para ti) no dejes el reposapiés abierto cuando no lo estés usando y revisa el espacio a tu alrededor antes de colocarlo de nuevo.

¿Aguanta el paso del tiempo?

No vas a darle el pecho a tu bebé para siempre, pero eso no significa que tu sillón no pueda perdurar perfectamente con el paso del tiempo.

Piensa en el futuro. A la hora de elegir los materiales elige uno que creas que va a durar perfectamente y también que pueda luego reutilizarse en otras partes de la casa.

Un buen sillón de lactancia debe poder acompañar perfectamente a tu bebé desde la cuna hasta la universidad. Si no te imaginas a tus pequeños de adolescentes estudiando o relajándose con los amigos en el sillón, puede que necesites optar por algo un poco más neutro.

Crear una habitación de lactancia sin estrés

Una vez que te hayas acostumbrado a tu sillón de lactancia perfecto, considera crear una habitación de lactancia que te asegure que tienes todo lo que necesitas para dar de mamar a tu bebé y también algunos lujos bien merecidos para mami, al alcance de la mano.

A partir de ahí, elegir un sillón el sillón de lactancia que más te guste será mucho más fácil, más cómodo y más seguro.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *