¿De qué color pinto la habitación de lactancia de mi bebé?

¿Necesita ayuda para elegir los colores de la habitación de tu bebé? En Sillón de Lactancia te traemos nuestra experiencia en el campo de la puericultura para ayudarte con una serie de trucos de color que convertirán la estancia de tu pequeño en un lugar mágico y encantador.

Considera tu lienzo

Antes de ponerte a pintar las paredes de la habitación de tu hijo con cualquier bote de pintura vieja que tengas por casa, tómate un tiempo para mirar la habitación en su conjunto. ¿La habitación de tu bebé es grande o pequeña? ¿Se beneficia de la luz natural o necesita algún tipo de iluminación?
Estas son cuestiones importantes a la hora de elegir los colores ya, por ejemplo, los tonos oscuros absorben la luz y pueden abrumar fácilmente a una habitación pequeña. Y, por el contrario, los colores claros hacen que una habitación parezca más grande y brillante.

Pero ¡ojo! eso no significa que tengas que renunciar a los colores oscuros

Si te gustan los colores fuertes pero tienes poco espacio (o valor) o la habitación de tu bebé no es lo suficientemente grande, tampoco tienes el por qué desestimar la idea de utilizarlos, solo que diferente forma. Considera utilizarlos como un toque divertido y atrevido en lugares puntuales en los que quieras poner el foco de color. Incluso en una habitación pequeña, una pared o parte de la habitación pintada en color oscuro puede agregar profundidad, haciendo que el espacio parezca más grande. También puedes introducir un tono llamativo mediante textiles, optando por accesorios de colores brillantes, como cortinas y cojines.

Piensa a largo plazo

Puede que de chiquitín a tu bebé le hagan gracia los ositos o motivos más infantiles, pero seguramente cuando cumpla unos añitos estas cosas le puedan resultar algo ñoñas. Si tu intención es crear un estilo que dure, considera dejar los colores pastel y primarios tradicionales a un lado en favor de un esquema de color más sofisticado, y por qué, también más atrevido. Prueba con colores como azul marino y coral o un verde menta fresco. También puedes optar por un tono rico y neutro de base (blancos, grises…) complementado por uno o dos colores de acento fácilmente actualizables. Recuerda que con estos colores puedes poner acento en detalles de las paredes de la habitación o en accesorios de decoración textil.

Transmite serenidad

Seguro que conoces del potencial de los colores para transmitir sensaciones. Pues bien, es algo que tampoco tienes que olvidar cuando decores la habitación de tus hijos. De acuerdo con la ciencia de la psicología del color, el color puede tener un efecto bastante significativo en los niños, influyendo en su estado de ánimo, su comportamiento e incluso su bienestar físico.
Ahora bien, ¿qué colores son los más idóneos para pintar la habitación de un bebé? Con un tono suave y neutro seguro que no fallas, pero recuerda lo que hemos comentado antes de darle un toque divertido y de contraste.

En vez de pensar en colores, ¿por qué no pensar en un estilo o un tema?

Decimos esto porque muchas veces un estilo trae consigo asociada una paleta de colores, lo que facilita mucho más la elección de colores y además puedes estar tranquila de que van a combinar a la perfección. Por ejemplo, si te gustan los diseños rústicos, es posible que quieras centrarte en tonos cálidos y ricos inspirados en la naturaleza. ¿Te decantas por un estilo shabby chic? Prueba con un color pastel bonito.
Igual que un estilo te aconseja unos colores determinados, un tema también puede evocar un color específico. Por ejemplo, no puedes considerar un tema pirata sin un azul inspirado en el océano, o un bosque de hadas sin el color verde.

Colores también en los textiles

Los colores no tienen por qué estar solo en las paredes, también puede estar en la ropa de cama de la habitación de tu bebé, en el color de tu sillón de lactancia, en los complementos como cojines, banderines, etc. El toque de color puede estar en todos estos detalles y dejar como lienzo en un color neutro las paredes de la habitación. Además, esto es algo que te da mucho juego, ya que la decoración puede ser fácilmente actualizable.

¿Ya lo tienes claro? Elige ahora la pintura correcta

Después de haber leído este post ya tienes una idea más clara de lo que quieres, es hora de comprar la pintura. Hoy en día muchas casas de pintura te imprimen el color que quieres con una relación casi idéntica, sobre todo si tienes el pantone. Pero claro, luego a la hora de pintar una pared la cosa puede cambiar, ya que hay paredes que beben más o menos pintura y el resultado de color puede ser diferente.

Nuestra recomendación es que pidas una muestra y empieces a pintar un trozo de pared pequeño y dejes que la pintura seque para ver cómo queda y si le tienes que dar otra mano de pintura o no. Si estás satisfecha con el tono elegido, opta por una pintura duradera con un acabado semibrillante que se puede limpiar fácilmente cuando los dedos pegajosos lo atacan.

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