Tips para amamantar en un sillón de lactancia

Los beneficios tanto de un sillón de lactancia como de la lactancia materna en mamás y bebés son muchos:

La investigación demuestra que los bebés alimentados con lactancia materna tendrán menos riesgos de desarrollar patologías como el asma o diabetes tipo 2, incluso sugieren que las madres que dan lactancia tienen menos riesgo de desarrollar ciertos tipos de cáncer de mama.

Todo esto es por lo que la Organización Mundial de la Salud (OMS) invita a las madres, sobre todo a las nuevas, a alimentar a sus bebés únicamente con leche materna en los primeros seis meses de vida.

sillón de lactancia

De lo que no se habla mucho es de que dar pecho a un bebé puede ser lo natural, pero no es tan fácil. Lo más importante es saber que la lactancia es un proceso de aprendizaje.

De hecho, para algunas madres primerizas puede ser un proceso de varias semanas.

Así que, si estás pensando en dar pecho o estás teniendo dificultades a la hora de amamantar a tu bebé, tranquila – no estás sola -.

Aquí tienes el consejo de varios expertos tanto para hacerte una idea de cómo va a ser el proceso y también algunos trucos para hacerlo más fácil.

Adivina: Una gran opción es hacerte con un sillón de lactancia.

Relax

Lo primero, no te estreses. Esto no solo es un consejo de los mejores profesionales, sino que es también algo lógico y natural.

Sí, sabemos que es más fácil decirlo que hacerlo cuando tienes un bebé recién nacido en tus brazos.

Lo importante es tener en cuenta que el estrés no te va a ayudar ni a ti ni a tu bebé.

Igual que es un proceso de aprendizaje para ti, también lo es para tu bebé.

No te preocupes demasiado acerca de si tu bebé está tomando suficiente leche con cada sorbo.

Mientras produzcas leche y escuches el “glup” después de que tu bebé succione, todo debería ir bien.

Comodidad

Hay varias maneras en las que puedes sentarte a amamantar a tu bebé en un sillón de lactancia.

Además, puedes hacerlo en la cama, en una silla, y en muchos sitios más.

La mejor postura para dar pecho a tu bebé es sencillamente, en la que tanto tú como tu pequeño estéis más cómodos.

Los sillones de lactancia se han creado especialmente para garantizar tanto tu comodidad como la suya de la manera más segura posible.

Además, con la función mecedora y el reposapiés vas a conseguir muchos más beneficios.

lactancia materna

Aquí tienes algunas posturas para amamantar a tu bebé en un sillón de lactancia.

Cruzado

Esta postura es ideal para la lactancia temprana en un sillón de lactancia.

Solo tienes que sentarte y poner a tu bebé recostado sobre ti de modo que quedéis vientre con vientre.

Usa tu brazo derecho para sostener el cuerpo de tu bebé si lo estás alimentando con el pecho izquierdo y viceversa.

Sujeta con tu mano abierta la cabeza de tu bebé y puedes utilizar tu otra mano para guiar el pecho a su boca. Consejo, trae a tu bebé hacia ti, no te reclines tú hacia él.

Acunar

Una vez tanto tu bebé como tú tengáis más experiencia puedes acunarlo sobre el sillón de lactancia.

Apoya tu brazo derecho, si estás amamantando con el pecho derecho y viceversa. El otro brazo quedará libre para sostener su parte inferior.

Posición Lateral

Esta es la clave para dar de mamar por las noches. Si estás tumbada en la cama, apóyate sobre el lado izquierdo y coloca a tu bebé frente a ti, de modo que quedéis pecho con pecho.

Tu brazo derecho apoya su cuerpo y tu mano derecha apoyará su cabeza.

lactancia

La pelota de rugby

Esta postura se llama la pelota de rugby, porque se parece al agarre en la que los jugadores cogen el balón debajo del brazo.

Para dar el pecho a tu bebé en esta postura sobre el sillón de lactancia solo tienes que sostener a tu bebé boca arriba y longitudinalmente apoyado en almohadas.

Si estás amamantando con tu brazo derecho, apoya su cuerpo sobre el lado derecho, y viceversa.

Esta posición está recomendada si tienes los pechos muy grandes y también si te estás recuperando de una cesárea.

Coloca a tu bebé

Una vez los dos os sintáis cómodos, tendrás que colocar a tu bebé de manera que le sea cómodo tragar y “engancharse” a tu pecho.

Podrías pensar que al colocar tu pezón directamente en la boca de tu bebé es la manera más obvia para que consiga lactar cómodamente, pero no es así.

Para que tu bebé trague bien debes alinear tu pezón con su nariz, no con su boca.

Una vez tu bebé note tu pezón cerca abrirá la boca, ese es el momento de ayudar apuntando tu pezón hacia su paladar.

Esto ayuda a conseguir una adaptación perfecta. Es cómodo para tu bebé y a ti te saca la mayoría de la leche.

Esto puede llevar algunos ensayos sobre tu sillón de lactancia, pero vale la pena intentarlo porque es la forma más beneficiosa de dar el pecho a tu bebé.

Solo debes asegurarte de que tu bebé está encarado a tu pezón sin tener que girar la cabeza y que sus orejas, hombros y cadera están alineados.

A menudo hay madres que se culpan a sí mismas porque sus bebés no se enganchan como deberían a la hora de lactar, pero la mayoría de las veces solo es cuestión de dar un poco de información, la ayuda de una persona con experiencia y tener paciencia mientras aprenden a hacer algo nuevo.

Un sillón de lactancia está pensado para facilitarte mucho las cosas, aun así, debes saber que la lactancia puede ser distinta para cada bebé, incluso para la misma madre.

sillón relax

Amamanta a menudo

Amamantar de manera constante puede ayudarte a mantener la producción de leche.

Vaciar los conductos de leche regularmente es como una señal para tu cuerpo de que necesitas seguir produciéndola.

Además, el momento de amamantar a tu bebé sobre un sillón de lactancia refuerza mucho los lazos mamá-bebé.

Y también sirve para que cualquier otro miembro de la familia duerma al bebé, por ejemplo.

También es importante recordar que la alimentación de tu bebé depende más de sus necesidades que de seguir un horario concreto.

Trata de amamantar tanto como sea posible teniendo en cuenta más las señales de tu bebé que el reloj.

Trata de dar al menos ocho veces cada 24h durante tanto tiempo y tan a menudo como prefiera tu bebé.

Pide ayuda si la necesitas

Si estás frustrada y piensas que nada funciona, no te preocupes. Para eso existen los médicos y los consultores de lactancia.

Pide consejo a tu obstetra o que te deriven a un especialista que te pueda dar una orientación específica.

Siempre es recomendable asistir a una clase prenatal de lactancia impartida por un profesional especializado.

La lactancia, como muchos aspectos de la maternidad, es un trabajo duro, pero de verdad que vale la pena el esfuerzo.

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