Fuera de tu sillón relax. Consejos para lactancia en lugares públicos

Amamantar en lugares públicos

Para todas las mamis hay una situación que suele darse a menudo. Llevamos una vida ajetreada y llena de estímulos entre los que se intercalan las labores diarias, laborales y el cuidado de nuestro bebé.

No todas las madres tienen la fortuna de poder disponer de todo su tiempo libre durante la lactancia, y es por eso que a menudo el amamantar en un lugar público acaba siendo una opción bastante habitual por mucho que estemos acostumbrados a amamantar en la comodidad de nuestro sillón relax en casa.

La lactancia en lugares públicos y su evolución

No vamos a engañarnos. No hay nada más natural que alimentar a tu bebé. Es parte de un proceso tan lógico que casi se pasa por alto, pero la creación de este vinculo con tu bebé suponen para el pequeño un aporte insustituible. A esas tempranas edades, lo experimentado le acompañará toda la vida en su autoestima, afecto y afiliación familiar.

Hace muchos años, el papel de la mujer en la sociedad estaba condicionado en gran parte a dedicarse al hogar y a la cría de los pequeños de la familia. Esa situación acostumbró a la sociedad a relegar esta práctica a un espacio íntimo, considerándose algo personal. Por suerte, los tiempos evolucionan, y la idea de que el tener que alimentar a tu bebé se dé fuera de casa ha dejado de ser algo tabú.

Es cierto que actualmente disponemos de estupendos entornos preparados para disfrutar de esta actividad tan bonita como necesaria. Tenemos un confortable sillón relax, accesorios que nos ayudan a solventar casi cualquier problema, y un fantástico asesoramiento donde pediatras y personas muy formadas pueden ayudarte con los mejores consejos, a veces sin apenas moverte de tu casa y con un solo click.

Lo cierto es que aún así, seguro que más de una vez nos veremos en situación de alejarnos de nuestras comodidades del hogar y practicar la lactancia en zonas abiertas al público. Por eso te traemos estos consejos.

Busca un espacio recogido y tranquilo

Puede parecer evidente, pero la lactancia es un ritual que requiere la máxima tranquilidad posible. El alejarte de las zonas con mayor ruido, y sobre todo, con luminosidad fuerte, ayudará a que el proceso de lactancia sea más cómodo y satisfactorio.

No hay nada que ocultar ni la lactancia en público resulta tan inusual como hace unos cuantos años. Has de saber que buscar el lugar adecuado siempre será en beneficio del pequeño y de su tranquilidad. Tienes derecho a practicarla donde sea necesario para que tu bebé tenga el alimento que necesita, pero las ventajas de un entorno apacible no puede obtenerse en cualquier lugar.

Interiores cálidos

Los interiores te ofrecen una ventaja importante de cara a amamantar. Si bien es importante el espacio te permita estar recogida y tranquila al igual que a tu bebé, el ambiente y la temperatura os beneficiará induciendo un ambiente de relajación.

Los exteriores, de manera natural están más expuestos al viento, al Sol y al movimiento de la gente que os rodea. Esto es un factor que que altera la sensación óptima de tranquilidad haciendo que los interiores sean un lugar mucho más propicio para amamantar.

Tu posición es importante en la lactancia

Al igual que todos nos acostumbramos a las situaciones del día a día y las convertimos en una rutina confortable, tu bebé también adquiere costumbres, sobre todo en la lactancia. Este es un momento en el que se repite un ritual que para tu pequeño se convierte en un evento crucial dentro de cada día, y suele acostumbrarse a hacerse en un sillón relax o sofá confortable.

Las sillas de la mayoría de lugares son adecuadas para descansar la espalda, pero a la hora de amamantar puede causar incomodidad y cansancio cuando la posición se prolonga por demasiado tiempo. Sabemos que la lactancia requiere de tranquilidad y paciencia, así que recomendamos un espacio que te permita recostarte ligeramente sin forzar tu espalda. Si dispones de un almohadón para ayudarte a conseguir el apoyo adecuado te evitará el cansancio en brazos y hombros.

Al fin y al cabo, la lactancia va a repetirse infinidad de veces en entornos fuera de nuestro hogar, y por ello te recomendamos que lleves contigo esos pequeños accesorios que te hará disfrutar de ese tiempo especial con tu bebé. No importa si es en casa o fuera de ella, pero siempre buscando lo mejor para tu pequeño.

 

Qué hacer si decides optar por la leche materna

leche materna

Si estás leyendo en este blog, seguramente ya habrás leído sobre los beneficios que aporta la leche materna tanto para el bebé como para la madre. Sin embargo, hay padres que prefieren métodos alternativos, otros prefieren dejar de darle a su hijo la leche materna a partir de los cuatro meses, y otros prefieren no dejar de hacerlo hasta los dos años. Todo son decisiones correctas si conoces realmente los beneficios y daños de cada una de las prácticas. Incluso hay parejas que optan por métodos distintos de alimentación para cada uno de sus hijos. No pasa nada.

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Si decides alimentar a tu bebé con leche materna en un sillón de lactancia, debes saber que la Organización Mundial de la Salud recomienda no dejar de hacerlo hasta los seis meses de vida. Nadie pone en duda que la lactancia materna es una buena forma de aportar a los bebés los nutrientes necesarios para un crecimiento saludable y un óptimo desarrollo. Pero además, la OMS no solo recomienda amamantar a los bebés hasta los seis meses, sino que aconseja introducir otro tipo de alimentos apropiados para la edad del bebé, pero no abandonar la lactancia materna hasta los dos años o más.

Buenas prácticas para la lactancia

Estudios han demostrado que la lactancia es beneficiosa tanto para el niño como para la madre, porque reduce el riesgo a desarrollar cáncer de mama y ovario. En cuanto al niño, lo protege de enfermedades muy comunes durante sus primeros meses de vida, como de la diarrea o la neumonía, así como ayudarlo a la rápida recuperación de otras enfermedades.

Para que las madres puedan mantener la lactancia materna exclusiva durante los seis primeros meses de vida del bebé, la OMS facilita en su web una serie de consejos:

  • Que la lactancia se inicie en la primera hora de vida;
  • Que el bebé solamente reciba leche materna, evitando así cualquier otro tipo de alimento y bebida (incluyendo el agua);
  • Que la lactancia dependa del bebé, es decir,que se haga con la frecuencia que necesite le niño, tanto de día como de noche;
  • Evitar el uso de biberones, tetinas y chupetes para que el bebé ingiera la leche materna.

Alimentación complementaria con la leche materna

Como hemos comentado, la recomendación de la OMS es alimentar al bebé con leche materna exclusiva hasta los seis meses, pero a partir de esta fecha, recomienda comenzar a introducir otros tipos de alimentos complementarios a su dieta que permitan cubrir las necesidades nutricionales del niño en crecimiento, pero sin abandonar la lactancia materna. Aconseja administrar alimentos primero una, dos o tres veces al día entre los 6 y 8 meses; y posteriormente se puede aumentar hasta las cuatro veces diarias e incluso añadir aperitivos nutritivos según se desee. Todo depende también de las necesidades del niño.

Es esencial conocer previamente las necesidades del bebé antes de comenzar con otro tipo de dieta. Las familias que lo deseen pueden recurrir a consultar las publicaciones sobre la alimentación del lactante y del niño pequeño que propone la Organización Mundial de la Salud.

Ideas para celebrar la Semana Mundial de la Lactancia

Semana de la lactancia

Todos los años del 1 de agosto al 7 de agosto, personas de todo el mundo celebran la Semana Mundial de la Lactancia Materna para crear conciencia sobre los beneficios de la lactancia materna. Si eres una mamá lactante o si simplemente quieres mostrar tu apoyo a la lactancia materna, aquí hay algunas recomendaciones para celebrar esta maravillosa semana de la lactancia.

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